Miles de personas se reunieron en el Congreso para reclamar por la Ley de Emergencia Social y contra las políticas económicas que arrojan a miles de familias al desempleo y la pobreza.

Mientras desde el entorno presidencial hicieron trascender que la ley que prevé la creación de puestos de trabajo es "ridícula", la dirigencia de la CTA advirtió que la situación social se puede agravar. El oficialismo prepara el camino para el veto.